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CBA. 19/11. Taller introductorio al anarquismo
Por anarquistas -
Monday, Nov. 16, 2009 at 10:29 PM
Taller introductorio al anarquismo
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Taller introductorio al anarquismo
"El anarquismo como crítica, propuesta y acción"
jueves 19 de noviembre 20 hs
Casa de los Trabajadores Tucumán 367 Córdoba capital
Qué queremos los y las anarquistas
Por anarquistas -
Tuesday, Nov. 17, 2009 at 7:33 AM
Qué queremos los y las anarquistas
La falsa idea que asocia el anarquismo a la desorganización, el caos y la violencia está instalada en el sentido común. Esta confusión es intencional y no es nueva: desde los orígenes del capitalismo, las clases dominantes atacaron, reprimieron y desvirtuaron al anarquismo porque éste representaba una amenaza a sus intereses. El anarquismo no es un invento de un grupo de teóricos; es la sistematización, en un cuerpo político-ideológico coherente de ideas, de las experiencias de lucha del pueblo trabajador durante el nacimiento y el desarrollo del capitalismo. Ha sido, desde siempre, una de las alternativas ideológicas de las clases oprimidas, y ha estado presente, en mayor o menor medida, en todas las experiencias revolucionarias de los últimos 150 años. Pero, ¿qué queremos los y las anarquistas? Ante todo, luchamos por construir una sociedad libre, justa e igualitaria, donde sea el propio pueblo y sus organizaciones las que decidan su destino. Luchamos contra las relaciones de dominación, sean éstas de clase, género, etnia o se presenten en las relaciones interpersonales. Luchamos contra las instituciones que garantizan y reproducen estas formas de dominación: el capitalismo, el Estado, el patriarcado, la Iglesia. Coherentemente con esto, apostamos a impulsar y a participar de los espacios colectivos que surjan en nuestros lugares de trabajo, en nuestros lugares de estudio, en nuestros barrios. Apostamos a generar participación y organización para buscar, entre todos y todas, soluciones a nuestros problemas y necesidades. Y apostamos también, en estos lugares y en nuestra vida cotidiana, a construir otros valores, otras formas de relacionarnos distintas a las que nos impone la cultura dominante: el individualismo, el “sálvese quien pueda”... Luchamos por la socialización de todas las instancias políticas y económicas que existen en nuestra sociedad, hoy monopolizadas por las clases dominantes que viven del trabajo ajeno, de lo que nosotros y nosotras producimos. Por eso tratamos de aportar nuestros esfuerzos a los distintos intentos de generar organización popular, de construir un pueblo fuerte. Porque pensamos que desde la organización, desde la lucha cotidiana, podemos mejorar nuestras condiciones de vida experimentando aquí y ahora la sociedad que buscamos. Porque sabemos que sólo el pueblo y sus organizaciones puede enfrentar al capitalismo y al Estado y construir una sociedad diferente; porque pensamos que las organizaciones populares pueden ser el germen de esa sociedad nueva. Esa es la fuerza social que queremos construir, basada en la horizontalidad, en la democracia directa y en la acción directa, de intención revolucionaria, independiente de partidos políticos, del Estado y demás instituciones burguesas. Y lo hacemos desde un anarquismo que aprende de los errores y aciertos de las luchas pasadas y presentes de los pueblos latinoamericanos, que vuelve a nutrirse de ese abajo que se mueve, que enfrenta a los de arriba, e intenta todos los días transformar la realidad.
Para comunicarte con nosotros y nosotras: cordobalibertaria@yahoo.com.ar
Somos anarquistas…
Por anarquistas -
Tuesday, Nov. 17, 2009 at 7:35 AM
material usado en la presentación del taller:
Somos anarquistas… (adaptado de la editorial del periódico anarquista En la Calle nº 50, marzo de 2004).
Somos anarquistas porque creemos que es posible reorganizar la sociedad sin gobierno, en libertad y con justicia. Justicia y libertad no pueden ir separadas. No hay justicia verdadera sin libertad y ¿de qué nos sirve la libertad si no hay justicia? Hacemos frente a los diferentes rostros de la injusticia todos los días. La falta de comida, de asistencia médica, de vivienda, de trabajo para llevar pan a casa, de educación, las diferentes formas en que sufrimos opresión o explotación; por pobre, mujer, niño o niña, asalariado, anciana, negro o negra, indígena. Pero estas luchas no son patrimonio particular de una ideología, son luchas que los oprimidos, las oprimidas, los explotados y explotadas de esta tierra llevamos adelante para mejorar nuestras vidas. Esas luchas nos van creando conciencia de que debemos ir más allá de la reivindicación inmediata. Que debemos conquistarlas todas de conjunto, hacernos cargo nosotros los trabajadores y las trabajadoras de administrar la sociedad como desearíamos que fuese. Que la tierra produzca para todos y todas, que las fábricas estén al servicio de los obreros y las obreras, y no al revés. La acción resistente, digna y cuestionadora de los de abajo es la escuela de los y las anarquistas. Hablamos de un anarquismo que sólo puede ser revolucionario en la medida en que es puesto en práctica, en que es ejercitado en la pelea que los oprimidos y las oprimidas dan frente al capitalismo y el Estado. Alejarse de la lucha empobrece al anarquismo, lo anula como alternativa liberadora y lo condena a pieza de archivo, en palabrerío rebuscado para charlatanes de televisión e internet. Por eso apostamos a que el anarquismo se involucre consecuentemente con la acción de los trabajadores y trabajadoras en sus luchas gremiales, en la de los sin techo, de los sin tierra, de los que son torturados en las comisarías y asesinados por la policía, en las luchas piqueteras, en las luchas barriales y estudiantiles. Debemos saber ver en las luchas que se están librando hoy, las potencialidades anticapitalistas y las posibilidades revolucionarias que se esconden. Debemos saber desarrollarlas, generalizarlas y enriquecerlas. Ahí vamos a poder poner en práctica los métodos anarquistas de lucha y organización, discusión, acción directa, donde construyamos la teoría anarquista de la revolución para el siglo XXI. Ahí donde intervinieron los anarquistas fueron siempre organizadores de primer orden. Los y las anarquistas confieren todo el poder a los organismos de base, trasladan todas las discusiones a la asamblea. Para que las propuestas de los anarquistas se hagan realidad deben ser abrazadas y tomadas como propias por miles, por los trabajadores y las trabajadoras, por los pobres, por los que sueñan con un mañana de igualdad y la libertad. La propuesta de una sociedad socialista y libertaria no puede hacerse cierta si miles de hombres y mujeres no la practican y verifican por sí mismos sus ventajas frente al sistema anterior. Es el único anarquismo con futuro, hecho de barro y sangre, dolor y esperanzas. Pero este anarquismo que toma partido, partido hasta mancharse como dice el poeta Gabriel Celaya es un anarquismo impuro. Resultado de las mejores experiencias de nuestras luchas y también de nuestros rotundos fracasos y frustraciones. Un anarquismo que tiene un poco de aquellos sueños marginales de resistencia subterránea del Urubú, asesinado por la policía una madrugada de invierno de 1996; que se baila en una mateada del barrio La Juanita de La Matanza antes de las torta fritas domingueras; y no se olvida de Carlitos Almirón, el compañero Petete que peleando ese mundo nuevo nos dijo hasta siempre un 20 de diciembre de 2001. La teoría de la revolución anarquista para el siglo XXI debe abordarse desde una lectura que no sea dogmática. Hay que conocer y asimilar los postulados de los clásicos. Pero el anarquismo como crítica de la sociedad de dominación, como herramienta para enfrentar el capitalismo, al ser aplicada a una realidad concreta requiere que respondamos a ella con ideas y acciones, pensando los problemas desde una doctrina dinámica y no estancada. La lucha popular en la Argentina se expresa en recuperaciones de fábricas, sindicatos clasistas, movilizaciones, ocupaciones de tierras y viviendas, campesinos y pequeños productores agrarios, colectivos de derechos humanos, asambleas barriales, pueblos originarios, proyectos de salud popular, educación comunitaria, medios de comunicación alternativos, organizaciones feministas, en grupos pequeños o masivos, con mayor o menor coordinación, organización y trayectoria. Y tiene influencia marxista, indigenista, guevarista, zapatista, una difusa identidad popular, y por supuesto mucho de anarquista. ¿Qué fue el Que se vayan todos sino la expresión anárquica por excelencia de las jornadas de rebelión popular del año 2002? Las venas de nuestra América son un torrente de sueños. Es mentira que soñar no cuesta nada, a nosotros, a nosotras, nos cuesta la vida. Como es mentira que los desaparecidos desaparecen. Desde que desaparecen nos acompañan en cada campaña que emprendemos y no se nos borran más, están cada día mas presentes. América Latina busca su lugar para vivir, entre un viejo mundo que se resiste a morir y otro que busca romper el capullo. Una de los dos caerá del corazón, ahí nos vemos.
pedido
Por (A) -
Wednesday, Nov. 18, 2009 at 3:17 PM
pueden subir la editorial entera de En la calle???? la tendrian que leer todos los anarcos. es como un manifiesto de esta epoca. salud y RS!!!!!!!!!
ja
Por !!! -
Monday, Nov. 23, 2009 at 10:09 PM
Soy anarquista, vivan las putas y las drogas.
frente unico en santafe, rosario, chaco, cordoba y bsas
Por (A) -
Monday, Nov. 23, 2009 at 11:06 PM
¡ Muy bueno tu comentario cumpa, tenemos mucho por construir entonces !
Unete a la columna Juaquin Sabina !
Salud y R.S !
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